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miércoles, 12 de octubre de 2016

Tarta de queso japonesa


Muy buenos días a todos! Regresamos después de un intenso mes de reformas y cuestiones personales varias que me han tenido un poco distraída. Pero la espera ha merecido la pena porque os traigo una receta que os va a encantar. Es de esas tartas que se deshacen en la boca. 

La tarta de queso japonesa ha sido tendencia en el mundo blogger gastronómico, un boom, podría llamarse, durante el año pasado. No he podido resistirme tras ver varios ejemplos y quería, además de probarla, daros a conocer mi versión. Os aseguro que no os va a decepcionar esta tarta y que después de probarla, volváis a hacerla, al menos, una vez más! Es impresionante la sensación tan suave y tierna de su textura cuando damos el primer bocado! Pasemos a la receta! 

Tarta de queso japonesa 


Ingredientes: 
 – 6 huevos 
– 250 grs. de queso crema 
– 50 grs. de mantequilla 
– 100 ml. de leche 
– 1 cdta. de vainilla en pasta o extracto 
– zumo de medio limón 
– 1 pizca de sal 
– 60 grs. de harina 
– 30 grs. de maicena o harina de maíz refinada 
– 135 grs. de azúcar 

Preparación: 
En primer lugar disponemos los ingredientes. 


Comenzamos separando las yemas de las claras. Montamos las claras a punto de nieve añadiéndole el azúcar mientras montamos. Reservamos en la nevera. 



Por otro lado, calentamos en un bol al baño maría, la leche, la mantequilla y el queso hasta que se funda completamente y nos quede un resultado homogéneo. Dejamos enfriar. Una vez atemperado añadimos la vainilla, la sal, el limón y por último, las yemas de huevo. Batimos enérgicamente. 


A continuación, añadimos poco a poco la harina y la maicena. Batimos hasta que quede uniforme. Luego sacamos las claras y precedemos unir las mezclas con movimientos envolventes para que pierda el mínimo aire posible. 


Precalentamos el horno a 170 grados. Forramos un molde redondo de unos 20-22 cm. con papel de horno. Al fondo y en las paredes. Engrasamos. Envolvemos el molde con papel de plata en la base y los bordes del molde. Preparamos una bandeja con agua para el baño maría. Ponemos el recipiente y vertemos el contenido de nuestra tarta. Horneamos 70 minutos a 160 grados. 


Luego apagamos el horno y dejamos el pastel con el horno semiabierto unos 20 minutos para que repose el resultado. Después dejáis enfriar, desmoldamos y a la nevera a reposar unas horas o la víspera si es posible. El resultado es ideal. Es una especia de soufflè de queso que parece estar flotando en las nubes. No es broma. Adoraréis esta tarta. 


Después de elaborarla dos veces, ya me están preguntando cuándo hacemos otra… Espero que os guste la receta y que me comentéis qué os parece si la habéis elaborado ya o si la hacéis me gustaría ver qué tal el resultado. Vuelvo pronto con nuevas recetitas! Un saludo muy dulce!