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sábado, 18 de marzo de 2017

Pastel clásico de limón y nueces

Hola muy buenos días a todos!!!

En esta ocasión vuelvo con una receta de ésas que haces continuamente pero entre una cosa y otra te das cuenta que nunca la has publicado. No sé si es por casualidad o porque es muy recurrida y al experimentar con otros ingredientes le van ganando terreno otras a la hora de publicarla.
Lo cierto es que esta es una receta sencilla, pero que guarda mucho en su interior. 

Hace diez años, desesperada porque me llamaron a última hora para empezar unas prácticas en Sevilla, me vi sin alojamiento y a través de una amiga me enteré que había una mujer mayor que alquilaba habitación. Al principio me sentí un poco reticente ante la situación porque después de vivir con compañeras varios años me suponía un cambio drástico en mi modo de convivencia: cenas con amigos, fiestas en casa, charlas hasta las tantas... 

Lo cierto es que, aunque Dolores era una mujer exigente y observadora, la fui conociendo poco a poco y entendiendo el por qué de su afán por el orden, la limpieza y...la cocina. En esa época llevaba unos veinte años viuda y me enternecía escuchar la radio a escaso volumen desde su habitación cada noche porque decía que le recordaba a su marido, pues él siempre se dormía con el sonido de las ondas.

Presentación en pizarra cortesía de Platos en Pizarra.com

Una mañana sacó de un mini horno que tenía un delicioso pastel de limón. A simple vista parecía el típico bizcocho. Pero de lejos se veía que el dorado era perfecto y, cuando lo probé, estaba jugoso, con frutos secos que le daban un punto aún más rico. Me gustó mucho y un día le pedí la receta. Recuerdo cómo me decía los ingredientes, con cuidado no me fuera a equivocar al apuntarlo. Hoy la guardo como oro en paño porque con el cariño que había depositado en ese pastel y la de veces que se había elaborado, no era para menos.

Hacía casi dos años que no sabía de ella. La he llamado algunas veces cuando venía de vacaciones del extranjero. El otro día la llamé y le encontré la voz muy desmejorada. Le costó reconocerme al principio.  Ha tenido problemas de salud pero sigue adelante. Siempre ha sido una mujer de ésas a las que admiramos porque ha llevado muchas cosas adelante, una luchadora nata. Hoy publico esta receta que tantos buenos recuerdos me evocan y por hacerle un homenaje a ella. Una abuela extra que me ha concedido la vida. La próxima vez que vaya a visitarla ¿sabéis qué le llevaré? Le llevaré su pastel para demostrarle lo importante que ha sido y sigue siendo para mí! 
No perdamos el valor que tienen la recetas de nuestras abuelas. Para mí son las más especiales!

Pasemos a la receta!


Pastel clásico de limón y nueces


Presentación en pizarra cortesía de Platos en Pizarra.com

Ingredientes:

- 3 huevos
- 1 yogur de limón o azucarado
- 2 vasos de harina*
- 2 vasos de azúcar*
- 1 vaso de aceite vegetal suave*
- 1/2 bolsa de levadura en polvo. (8 gramos)
- ralladura de medio limón si es grande o de uno si es pequeño.
- 25 gramos de frutos secos troceados al gusto (yo añadí avellanas y nueces)

*medida vaso de yogur que hemos utilizado. El estándar de 125 gramos.

Para el glaseado:

- 4 cucharadas de azúcar glass
- zumo de medio limón


Preparación: En primer lugar disponemos los ingredientes.

Batimos el azúcar con los huevos y la ralladura de limón. 
Agregamos a continuación el yogur. Mezclamos bien. Luego añadimos el aceite poco a poco sin dejar de batir. 


A continuación vamos incorporando la harina junto con la levadura previamente tamizadas poco a poco, para que se vaya integrando bien la masa. Una vez que quede homogénea le añadimos los frutos secos troceados al gusto. Engrasamos nuestro molde. Yo utilicé el clásico de plum cake. 
Vertemos la mezcla y horneamos a 180 grados una media de 45 minutos. Comprobamos que el palillo salga limpio y estará listo. Todo dependerá del tipo de horno. Dejamos enfriar.


Para el glaseado mezclamos bien el azúcar con el zumo de medio limón. Si veis que está demasiado espeso, podéis añadirle un poco más de zumo o rebajarlo con un poco de agua. Os encantará. Lo extendemos por nuestro pastel desmoldado. Esperamos que se seque y estará listo!


Ya podréis disfrutar de este clásico que tan recurrido es y no por ello menos especial. En mi caso le he aportado el icing que le da un toque diferente y lo hace aún más delicioso!

Tiene una textura suave y jugosa que hará las delicias de cualquiera que pruebe un trocito de este delicioso bizcocho.  
Espero que si no lo habéis hecho o queréis probar otra receta diferente me digáis que os parece. Vuelvo pronto con nuevas recetitas. Un saludo muy dulce! 

Presentación en pizarra cortesía de Platos en Pizarra.com