Hemos entrado de lleno en esta primavera que a ratos nos recuerda al verano. A veces el sol sofoca un poco pero al atardecer, nos recuerda que estamos en primavera. Este mes ha traído algunos tropiezos personales y profesionales que han mermado un poco mi desahogo al entrar en la cocina. He sentido desmotivación en algunos aspectos y no he logrado desarrollar las ideas que tenía en mente. Igualmente, se quedan en el tintero como pendientes y las iré mostrando en las próximas publicaciones. He reflexionado un poco sobre redes, egos con los que competir e historias que de una u otra manera afectaban al rendimiento de las recetas y de este blog, que ha sido siempre mi objetivo. Me lean más o menos, seguiré con este proyecto que, una vez más, ha sido mi tabla de salvación en estos momentos. Poder escribir estas líneas me ayuda a pensar en voz alta y a querer continuar contando historias dulces. Regresamos con una de mis combinaciones favoritas, fresas y merengue. Cuando Cristina...
Hace varios años que el día de San Juan no pasa desapercibido. Antes era un día especial por el cumpleaños de mi hermano Carlos, que como nació en la noche de San Juan, mi madre decidió bautizarlo Juan Carlos. Ella decía que era una noche muy especial, de celebraciones, deseos, magia, entrada del verano y no podía dejarla pasar desapercibida. Esta noche siempre ha tenido ese significado especial ligado al sentimiento de lo mágico, los rituales , las verbenas, todas esas cosas que nos llaman la atención y que en muchos casos suceden alrededor de una hoguera. Una celebración, una charla, una confesión, una historia...todo legado a una noche que resume un poco de nuestra vida hasta el momento y da la entrada a un verano estrellado, augurando más noches como la vivida. Elaboré mi primera Coca de San Juan allá por 2012 si no recuerdo mal. Me llamó mucho la atención y nunca la había probado. Desde entonces, me gusta hacerla para estas fechas. Apetecen los sabores cítricos acomp...

