Esta semana viajamos a tierras italianas para traeros este pastel bicentenario: la torta paradiso.
Fue allá por el siglo XVIII cuando el pastelero Enrico Vigoni creó una tarta de textura ligera a petición de un noble de la época en la ciudad italiana de Pavia, de la región lombarda.
La exclamación "¡Qué paraíso!" de una señora al probarla, marcaron para siempre el nombre de esta tarta Paraíso debido a la sutileza de su miga y la fragancia de limón y vainilla que respira su textura.
A simple vista quizás os parezca un bizcocho más, pero os aseguro que la textura y el sonido de jugoso que tiene es increíble. La maicena le da esa textura única que lo hace muy especial a nuestro paladar.
Espolvoreamos con azúcar glass y tenemos un postre ideal para degustar solo o relleno de lo que más os guste.
La pastelería Vigoni, que ha continuado la estela del pastelero, la sigue ofreciendo a los clientes como receta estrella. Cumplió firmemente el objetivo que le planteó el conde Cusani Visconti, que le pidió que fuera una tarta que se conservara fresca y gustosa por más tiempo. Ha ganado varios reconocimientos a lo largo de la historia culinaria como la medalla de oro en la Exposición Internacional de 1906. Hoy en día sigue cautivando a los visitantes y lugareños.
En Italia sirve como base de muchas tartas y es protagonista en muchos cumpleaños con mucha variedad de rellenos y coberturas. Es una ricura que tenéis que probar.
¡Pasemos a la receta!
Ingredientes: para un molde de 20 cm.
- 3 huevos
- 150 grs. azúcar
- 70 grs. aceite girasol
- ralladura de un limón mediano
- 1cdta. vainilla
- 135 grs. harina trigo
- 12 grs. levadura química
- 75 grs. maicena o fécula de patata
*Azúcar glass y fresas para decorar
Preparación: Iniciamos batiendo los huevos con la ralladura de limón y el azúcar. Lo haremos hasta que monte y nos quede cremoso.
A continuación, añadimos la vainilla y el aceite en hilo poco a poco hasta que haya emulsionado completamente.
Tamizamos la harina junto a la levadura y la maicena. Agregaremos en varios pasos. Cuando nos quede una textura homogénea, vertemos en un molde engrasado y con base de papel vegetal.
Horneamos unos 40 min. a 170 grados. No abráis la puerta del horno hasta pasada la media hora para que no se os baje. Os recomiendo no pincharla con el palillo. Retiramos y enfriamos completamente en la rejilla.
Para decorar, extendemos una ligera capa de azúcar glass y añadimos fresas naturales en mitades.
Podéis conservarla unos días en campana de cristal o recipiente hermético.
Ha sido todo un descubrimiento sin duda este pastel fragante de limón que puede servir como base de nuestros pasteles o sencillamente disfrutarlo con una taza de leche o café.
Si te gustan las recetas italianas, te animo a que visites el apéndice Dulces por el Mundo de mi recetario donde encontrarás clásicos como los cantuccini, la torta angelica o las fritelle, ahora que se acerca el carnaval.
Dime en comentarios qué receta italiana sueles hacer más en casa y vemos qué os gusta más.
Vuelvo pronto con una receta de Carnaval 🎭
Un abrazo fuerte,
Maribel García 🍓
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