San Valentín es una fecha que se repite año tras año. Que nos ha dejado momentos bonitos y también algunos sinsabores cuando echo cuentas en mi memoria. Aún recuerdo la primera carta de San Valentín que recibí. Fue en el colegio y me la dio un chico que se llamaba Daniel. Tenía apenas 11 años y recuerdo que salimos en grupo y que no quedó en nada, que le dije que mejor ser amigos y nos quedamos tan campantes. Lo recuerdo como si fuera ayer. Esos días de colegio, de carpeta roja, falda vaquera de botones y botas beige. Esa ilusión porque alguien había pensado en ti aunque tu no supieras muy bien lo que eso significaba, porque con esa edad, las perspectivas no son las mismas pero hoy en día lo convierte en una parte especial de mis recuerdos. A mí en general me gusta esta fiesta aunque me gusta decir eso de que el amor hay que construirlo día a día. Será un topicazo, pero es la realidad. Si no vamos añadiendo dedicación al sentimiento, éste no perdurará mucho tiempo...Podría relatar una...
Siempre me han encantado las pizzas. En un viernes noche acompañando una peli de videoclub hace años o en un sábado especial de cumpleaños siempre nos han acompañado. Era esa cena despreocupada, suculenta y deliciosa que nos encantaba a todos. Con mi madre y mi hermano, mis amigos o con mi pareja. Siempre la hemos compartido y también la he comido sola en casa, con una copa de vino para darme un homenaje más de una vez. Cuando fui unos meses a Italia y contaba con unos 23 años, mi perspectiva con respecto al sabor cambió. Probé unas modalidades de pizza con un queso más rico y una salsa de tomate increíble. Sólo la margarita ya era un lujo por la calidad de estos ingredientes y creo que fue la primera vez que probé una calzone con un delicioso prosciutto . En Nápoles tuve la oportunidad de probar una pizza exquisita, de las más ricas que he probado en barrios populares, otra sencilla margherita que superaba a muchas anteriores y es que los maestros del arte bianca del...

