Hace varios años que soñé que quería ir a Capri . Me llamaba la atención esa isla, perla de la costiera amalfitana, famosa por sus limones y sus vistas. Sabía que tenía una panorámica increíble a un mar esmeralda aunque la asociaba a lujo y a la dolce vita . Cuando planifiqué el viaje, lo hice con la intención de visitar Procida e Ischia aunque la idea era escaparnos a Capri. Imaginábamos un lugar lleno de gente como es habitual en los lugares tan turísticos. No sé si fue cosa del destino, el azar o casualidad, pero fuimos temprano entre semana a finales de agosto y sorprendentemente, no había colas ni en funicular para subir a la plaza del centro, la Piazzetta , ni mucha gente en las calles. En los jardines de Augusto disfrutamos de las vistas a los famosos Faraglioni , las rocas monumentales que emergen del mar. como si de monolitos se tratase. Fue increíble porque se respiraba una tranquilidad que no esperaba. Me había imaginado esta situación con más e...
Siempre me han encantado las pizzas. En un viernes noche acompañando una peli de videoclub hace años o en un sábado especial de cumpleaños siempre nos han acompañado. Era esa cena despreocupada, suculenta y deliciosa que nos encantaba a todos. Con mi madre y mi hermano, mis amigos o con mi pareja. Siempre la hemos compartido y también la he comido sola en casa, con una copa de vino para darme un homenaje más de una vez. Cuando fui unos meses a Italia y contaba con unos 23 años, mi perspectiva con respecto al sabor cambió. Probé unas modalidades de pizza con un queso más rico y una salsa de tomate increíble. Sólo la margarita ya era un lujo por la calidad de estos ingredientes y creo que fue la primera vez que probé una calzone con un delicioso prosciutto . En Nápoles tuve la oportunidad de probar una pizza exquisita, de las más ricas que he probado en barrios populares, otra sencilla margherita que superaba a muchas anteriores y es que los maestros del arte bianca del...

