Galette suena a verano. A postres de sobremesa en el jardín mientras cae la tarde y disfrutamos de una bonita charla. Galette es poder disfrutar de las cosas sencillas, con fruta del día a día y poder disfrutar de un bocado jugoso con toque rústico y sabor a casa. Siempre me había causado mucha curiosidad este postre aunque me fascina también la versión la salada que he visto con tomates y rosmarino. Tenía muchas ganas de enfrentarme a una y poder hacerla de una fruta que me encanta, como es la fresa. El color de la fresa es precioso y aunque no es una fruta veraniega en nuestro país aunque siga de temporada en bajo perfil, sí que es temporada en países como Francia o Reino Unido, con variedades pequeñitas e ideales, como las que tenemos en mente cuando pensamos en las fresas de cuento. La fraise des bois francesa o las pequeñitas escocesas son divinas, dignas de admirar y le darían un sabor delicioso a nuestra galette. Aquí en el sur disponemos de fresas de Segovia de los...
El pudding siempre era esa palabra inglesa que sonaba rica cuando la escuchábamos nombrar al camarero de restaurante. Era sinónimo de lugar fino al que mi padre nos llevaba de pequeños en alguna ocasión especial o cuando estábamos de vacaciones. Era una textura parecida al flan de huevo y en su interior te encontrabas fruta confitada, melocotón en almíbar y en los más exclusivos notabas el delicioso sabor de los piñones. Mi padre siempre ha preferido este postre con permiso del tocino de cielo , muy de nuestra tierra, al que a veces también le hacía reverencia cuando coronaba una copa de helado de La Ibense Bornay . Hace poco tiempo, en una comida familiar de cumpleaños, lo pidió después de mucho tiempo sin ver a mi familia y me recordó a mi niñez. Mientras lo probaba, pensaba que era ligero y que me gustaba su textura. -"Tengo que hacerlo"- le dije a mi hermano. Él me miró y sonreía porque sabía que a mi padre le encantaría la idea. La primera vez que lo hice p...

