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Crumbl Cookies de La Bañeza

¿Quién dijo que las alubias de La Bañeza no podían viajar a New York ? Vienen renovadas, con nuevos aires del extranjero y toque más moderno. Han vivido el sueño americano, y ya que se integran en la masa de las famosas Crumbl Cookies . De tendencia en la Gran Manzana y en obradores como Magnolia Bakery , tan famosos por sus cupcakes, ahora vuelven reinventadas para el reto de la Alubia. Todo un desafío de proporciones, pero han ligado con la harina y no sólo enriquecen la galleta con sus aportes vitamínicos. Las alubias pintas de León, abrazan la harina y la mantequilla y se codea con frutos secos y chocolate en su interior, creando una textura abizcochada y muy suave.  A la hora de elegir sus outfits , las clásicas de vainilla han optado por un punteado de pepitas de chocolate, mientras que las de cacao en polvo, más atrevidas, lucen una cobertura de chocolate negro con frutos secos y bolitas de azúcar, nubes y bolitas en forma de flor y los clásicos M&Ms...más " Made in...

Pudding de nata y bizcocho

El pudding siempre era esa palabra inglesa que sonaba rica cuando la escuchábamos nombrar al camarero de restaurante. Era sinónimo de lugar fino al que mi padre nos llevaba de pequeños en alguna ocasión especial o cuando estábamos de vacaciones. 

Era una textura parecida al flan de huevo y en su interior te encontrabas fruta confitada, melocotón en almíbar y en los más exclusivos notabas el delicioso sabor de los piñones. 

Mi padre siempre ha preferido este postre con permiso del tocino de cielo, muy de nuestra tierra, al que a veces también le hacía reverencia cuando coronaba una copa de helado de La Ibense Bornay.

Hace poco tiempo, en una comida familiar de cumpleaños, lo pidió después de mucho tiempo sin ver a mi familia y me recordó a mi niñez. Mientras lo probaba, pensaba que era ligero y que me gustaba su textura. 

-"Tengo que hacerlo"- le dije a mi hermano. Él me miró y sonreía porque sabía que a mi padre le encantaría la idea. 

La primera vez que lo hice pude ver brillo en su mirada al escuchar la palabra pudding . Mi madre me comentó que lo disfrutó como un niño. Ahora, cada vez que me sobran claras, yemas o bizcocho, ya no hay excusa para no hacer pudding. 

Siempre he sido acérrima del flan pero no imaginaba que el pudding estaría tan delicioso. Además, es un postre muy fresquito que sienta ideal en cualquier época peto en verano es ideal.

Este postre lo he elaborado con las sobras  de la pavlova y otras recetas. Me sobró bizcocho, nata montada y yemas...así que me puse a maquinar según la receta base. El resultado es un pudding enriquecido con la nata en lugar de sólo leche y con más sabor gracias a las yemas recordando al tocino de cielo.

Es muy curioso que en Reino Unido se llame puddings a este tipo de elaboraciones dulces aunque el origen es salado. Se llama pudding a cualquier elaboración al baño maría, al vapor o hervido. Bien conocido es el black pudding, que sería el equivalente a nuestra morcilla. También el steak and kidney pudding. De los dulces destacan el spotted dick, el treacle pudding o el sticky toffee pudding. Me llamó mucho la atención que la palabra pudding se utilizaba para aquellos postres rústicos y caseros que en el s. XIX comían las clases sociales más bajas. Sin embargo, la palabra dessert era utilizada por las clases sociales más altas para referirse a dulces más elaborados, y de origen internacional, como la mousse de chocolate o la pastelería francesa. Hoy en día se utiliza indistintamente aunque para nuestra cultura es sinónimo de dulce. 
¡Pasemos a la receta!

 
Ingredientes: 
- 5 yemas
- 2 huevos
- 300 ml nata montada chantilly
- 200 ml. leche infusionada con rama de canela y piel de limón
- 150 grs. azúcar
- Trozo de bizcocho de limón casero 🍋
- Caramelo líquido @royal_postres
- Cerezas confitadas para decorar   
   
                           

Preparación: 
Comenzamos infusionando la leche con los aromas. Retiramos cuando hierva y dejamos enfriar.
Batimos las yemas junto a los huevos y el azúcar. Añadimos nata montada y seguimos batiendo a mano o en vaso batidor. Agregamos la leche.

Disponemos el caramelo en el fondo del molde. Vertemos la mezcla del pudding. Añadimos varios trozos de bizcocho.

Horneamos en una fuente al baño maría que cubra al menos 3 dedos de altura de nuestro molde. Vertemos agua caliente y lo mantenemos 45 minutos a 170 grados. Comprobar con palillo que esté cuajado. Dejamos enfriar y mantenemos toda la noche en la nevera. Desmoldamos con un cuchillo. Decoramos con cerezas confitadas 🍒

¿Y tú? ¿preparas puddings con las sobras de pan o bizcochos sobrantes en casa? Es un postre que no falla nunca y que es súper agradecido después de una comida en familia. ¿Cuál es tu toque especial? A mí me encanta decorarlo con guindas o frambuesas. Te leo en comentarios. 

Vuelvo pronto con más recetitas. 

Un abrazo fuerte. 

Maribel García 🍓

Comentarios

  1. Tenía un trozo de bizcocho que compré en el mercado para una receta y me había quedado. Me vino perfecto para probar esta delicia. Abrazo, Vero

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    Respuestas
    1. Me alegra que te haya gustado la receta. Con trozos de bizcocho es como más rico está. Un abrazo!

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