Hemos entrado de lleno en esta primavera que a ratos nos recuerda al verano. A veces el sol sofoca un poco pero al atardecer, nos recuerda que estamos en primavera. Este mes ha traído algunos tropiezos personales y profesionales que han mermado un poco mi desahogo al entrar en la cocina. He sentido desmotivación en algunos aspectos y no he logrado desarrollar las ideas que tenía en mente. Igualmente, se quedan en el tintero como pendientes y las iré mostrando en las próximas publicaciones. He reflexionado un poco sobre redes, egos con los que competir e historias que de una u otra manera afectaban al rendimiento de las recetas y de este blog, que ha sido siempre mi objetivo. Me lean más o menos, seguiré con este proyecto que, una vez más, ha sido mi tabla de salvación en estos momentos. Poder escribir estas líneas me ayuda a pensar en voz alta y a querer continuar contando historias dulces. Regresamos con una de mis combinaciones favoritas, fresas y merengue. Cuando Cristina...
Hola muy buenos días a todos! Qué tal estáis pasando las fiestas? En mi casa estamos pasando unos días agradables y degustando estas delicias que tanto nos gustan. He hecho pandoro, panettone, cupcakes navideños...pero los pestiños tradicionales no se pueden pasar por alto en estas fechas en mi casa. Mi abuela, de quién procede la receta, los ha hecho cada año y nos juntábamos las tres generaciones, abuela, madre e hija, para elaborar esta receta tan especial por estas fechas. Tengo grabado en mi memoria olfativa el aroma de la canela en casa mientras se hacía el almíbar. Cada vez que va llegando el día 24 en adelante, suelo revivir esos recuerdos de niña que, cada año, se reafirman al volver a elaborar estas delicias que tan bien sientan para acompañar el café junto a la familia. Mi abuela ahora no puede amasar pero nos contempla a mi madre y a mí esperando ansiosa para degustar el resultado. La mayoría de los pestiños suelen ir acompañados de miel. En nuestra familia lo hacemos c...

