Hace varios años que soñé que quería ir a Capri . Me llamaba la atención esa isla, perla de la costiera amalfitana, famosa por sus limones y sus vistas. Sabía que tenía una panorámica increíble a un mar esmeralda aunque la asociaba a lujo y a la dolce vita . Cuando planifiqué el viaje, lo hice con la intención de visitar Procida e Ischia aunque la idea era escaparnos a Capri. Imaginábamos un lugar lleno de gente como es habitual en los lugares tan turísticos. No sé si fue cosa del destino, el azar o casualidad, pero fuimos temprano entre semana a finales de agosto y sorprendentemente, no había colas ni en funicular para subir a la plaza del centro, la Piazzetta , ni mucha gente en las calles. En los jardines de Augusto disfrutamos de las vistas a los famosos Faraglioni , las rocas monumentales que emergen del mar. como si de monolitos se tratase. Fue increíble porque se respiraba una tranquilidad que no esperaba. Me había imaginado esta situación con más e...
Siempre he sentido gran atracción por este postre. Me resistía a elaborarlo porque me parecía muy difícil. Esa delicada esfera de merengue siempre ha atrapado mi atención. Como amante del merengue antes de la nata, pienso que ese momento especial había llegado y que iría decorada con fresas ya que me encantan y son sin duda el mejor acompañamiento para esta delicia celestial. La pavlova tiene un origen artístico. Se comenta que fue un hotel de Perth en Australia, quien homenajeó a la bailarina rusa Anna Pavlova, haciendo característicos la suavidad y delicadeza de este postre, asemejándose a los movimientos de la artista. Sin embargo, hay quienes lo atribuyen a un chef de Wellington, en Nueva Zelanda, quien se inspiró en el tutú de la afamada bailarina. Sea cual sea el origen, creo que Anna quedó encantada con este postre ya que es de una elegancia y finura en el paladar exquisitas. Digno de una reina. El contraste del merengue crujiente por fuera y suave como nube por dentro, ligado ...

