Hace varios años que soñé que quería ir a Capri . Me llamaba la atención esa isla, perla de la costiera amalfitana, famosa por sus limones y sus vistas. Sabía que tenía una panorámica increíble a un mar esmeralda aunque la asociaba a lujo y a la dolce vita . Cuando planifiqué el viaje, lo hice con la intención de visitar Procida e Ischia aunque la idea era escaparnos a Capri. Imaginábamos un lugar lleno de gente como es habitual en los lugares tan turísticos. No sé si fue cosa del destino, el azar o casualidad, pero fuimos temprano entre semana a finales de agosto y sorprendentemente, no había colas ni en funicular para subir a la plaza del centro, la Piazzetta , ni mucha gente en las calles. En los jardines de Augusto disfrutamos de las vistas a los famosos Faraglioni , las rocas monumentales que emergen del mar. como si de monolitos se tratase. Fue increíble porque se respiraba una tranquilidad que no esperaba. Me había imaginado esta situación con más e...
El calor nos ha llegado de repente y casi no nos hemos enterado de la primavera. Después de un mes de marzo de mucha lluvia, estamos en un abril algo atípico con respecto a las temperaturas. Espero que cambie un poco el tiempo y podamos disfrutar de una merecidísima primavera. Llevo un tiempo pachucha por varias cuestiones que me han tenido algo baja de moral. Estoy remontando como puedo pero no quiero dejar de lado este mundo dulce que tantas alegrías me da. A veces la vida te da golpes que no esperas y sientes que pierdes las fuerzas. Mi blog ha sido siempre una vía de escape, mi paraíso personal o ventana al mundo como me gusta llamarlo. Encender el horno siempre lleva una parte de magia porque no sabemos el resultado de nuestra receta hasta pasado un tiempo. Es precisamente esa magia la que me da fuerzas y la que me ayuda a experimentar, a buscar nuevas historias tradicionales nuestras o de otras culturas que me fascinan. Regresamos con una mezcla que hacía tiempo ...

