Regresamos en primavera. Aunque el mundo no esté en su mejor momento, con tantos conflictos y eso nos baje el ánimo ante tanta injusticia y ante las medidas que sufrimos por nuestra parte, continuamos en nuestro pequeño mundo con recetas que teníamos pendientes.
La primavera es siempre una estación que me encanta, como el otoño. Soy de términos medios, ya que el verano y el invierno no me gustan tanto porque hace demasiado calor y demasiado frío. El entretiempo, como le decimos aquí, tiene temperaturas más templadas que nos permiten disfrutar más de la estación.
Ahora contemplamos flores preciosas como los tulipanes o los iris, acompañados de colores suaves en rosas y otras flores campestres. Quería trasladar esta idea a este postre. Es una tartaleta inspirada en la primavera, con el color verde de las hojas y con una masa muy especial.
Versionamos la masa quebrada añadiendo las lentejas en forma de harina. Obtenemos una masa crujiente que acompaña a una crema pastelera de pistacho, con toque de vainilla muy suave al paladar. Casi una caricia de esta estación que apenas comienza y que nos brinda armonía en estas tardes más largas de la que disfrutar de una buena merienda como ésta.
Participo en el II concurso de La Lenteja Bloguera de Tierra de Campos que me han invitado a participar en esta segunda ocasión. Aunque para mí es un desafío y requiere de estudio y de integrar la lenteja en recetas dulces, me uno encantada con esta Tartaleta de pistacho con masa quebrada de lentejas.
¡Pasemos a la receta!
Ingredientes: Molde tartaleta 23 cm.
Preparación:
En primer lugar elaboramos la crema pastelera. Ponemos a infusionar la leche con la mitad de la leche, la vainilla y la peladura de limón.
Cuando empiece a hervir lo retiramos. Colamos los aromatizantes y dejamos templar. Por otra parte, batimos el azúcar con la leche y la maicena. Añadimos las yemas y batimos enérgicamente para que se mezclen bien.
Añadimos al cazo de la leche aromatizada. Vamos removiendo a fuego medio. Cuando inicie a espesar y salga la primera burbuja, retiramos. Añadimos la mantequilla y removemos. Por último, integramos la crema de pistacho. Batimos bien. Ponemos papel film a piel para que no se forme costra. Dejamos atemperar y luego llevamos a la nevera.
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Mientras la crema se enfría, nos ponemos con la masa quebrada. Tendremos las lentejas molidas previamente. Utilicé el molinillo de café para lograr la harina de lentejas. Mezclamos la harina de repostería con la de lentejas. Llevamos a un procesador de alimentos. Añadimos la pizca de sal y de azúcar, la mantequilla a dados y lo integramos todo. A continuación, vamos añadiendo el agua poco a poco hasta que quede homogénea y se despegue de las paredes del procesador o hasta que resulte manejable si la hacemos a mano. La boleamos, envolvemos en papel film y llevamos a la nevera al menos 1 hora.
Para trabajar la masa debe estar bien fría. Reservamos unos 150 gramos para hacer las tiras y la llevamos a la nevera. Espolvoreamos un poco de harina en la superficie y estiramos con rodillo. Dejamos un grosor de 0,5 cm.. Engrasamos el molde y cubrimos con la masa. Retiramos el sobrante con un cortador o cuchillo. Con un tenedor, haremos agujeritos en la base.
Rellenamos con la crema pastelera de pistacho. Igualamos con una espátula. Precalentamos el horno a 190 grados. Estiramos la otra parte de la masa y haremos 10 tiras largas de 1 cm. más o menos. pondremos 5 tiras en horizontal, con la más larga en el centro. Luego doblamos por la mitad las tiras impares hacia fuera y colocamos una tira en el centro. las ponemos hacia delante y doblamos las dos pares e introducimos otra tira. Las volvemos a colocar en esa posición y alternamos pares e impares. Para hacerlo visualmente, os paso este vídeo que me ayudó mucho. Pintamos con leche el enrejado con mucho cuidado.
Horneamos 15 minutos a 190 grados y 20 minutos a 170. Comprobamos que esté dorado y se vea cuajado el relleno. Si véis que no está lo suficientemente dorado, lo podéis dejar un poco más. Una vez listo lo dejamos enfriar completamente en rejilla. Conservamos de 2 a 3 días en la nevera. Decoramos con azúcar glass al momento de servir.
Espero que os haya gustado la receta. Adaptarla a las lentejas no ha sido fácil. Tras varios intentos, he conseguido una masa manejable ideal para esta tartaleta de primavera. Además, es más saludable con el hierro, las proteínas y la fibra que aportan las lentejas. Enriquecemos la masa y el sabor es delicioso, le da un plus a la harina de trigo, consiguiendo un sabor suave que contrasta estupendamente con la crema de pistacho.
He adaptado esta receta a la de apple pie o tartaleta de manzana americana, que podéis consultar aquí.
Vuelvo pronto con más recetas.
Un abrazo,
Maribel García 🍓







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