La vuelta al cole o a la rutina nunca es fácil. Desempolvar libros y cuadernos, sentir un poco de nervios por lo que viene...volver a la rutina del trabajo quienes han terminado las vacaciones. Sentir un poco de nostalgia por lo que fue y la sensación de abrigo que llegará en unas semanas, cuando se sienta el cambio de estación. Ya se va notando un poco el cambio de color en las hojas de los árboles, el fresquito en las noches, ver las calles un poco más tranquilas tras la salida del gentío veraniego. Ahora es el momento de disfrutar tranquilamente de las puestas de sol y de estas semanas previas a la llegada del frío. Mientras tanto, es momento de retomar tareas. Los peques vuelven al colegio y comienza la planificación de las madres y familias para que todo esté preparado. Una pieza clave es el almuerzo de los peques. Es ese bocado de entre horas tras un desayuno temprano, en el que algunos llevan un tentempié para pasar la hambruna de la mañana. Recuerdo mis recreos en la...
Hola muy buenas tardes a todos! Como lo prometido es deuda, regresamos muy pronto con una receta que no dejará indiferente a nadie.
Si cuentas en casa con yogur griego, huevos, maicena y algo de azúcar no podrás creer lo rápido que puedes tener un postre de diez.
Siempre es buen momento para impresionar a los nuestros o para darnos un merecido homenaje. De ese descanso que hacemos los viernes, o ese ratito especial de los sábados por la tarde. Es en esa ocasión cuando recomiendo elaborar postres como el que vamos a explicar a continuación.
Qué deciros... es como una tarta de queso, de ésas pequeñitas que vemos en el súper pero no lleva queso, sino yogur griego. Es igual o más esponjosa y podemos acompañarla de fruta fresca y azúcar glass como hice yo o como gustéis.
Es una maravilla y podéis utilizar el yogur griego base o cualquier especialidad. Mi pastel está elaborado con yogur griego de caramelo y avellanas cuya receta estoy deseando contaros. ¿Comenzamos?
Ingredientes: Para un molde de 16 cm.
- 3 huevos
- 380 grs. yogur griego Oikos* caramelo y avellana
- 60 grs. azúcar
- 30 grs. maicena
- 2 grs. levadura
- azúcar glass y fresas para decorar
* Esta receta participa en el concurso de Oikos en Instagram.
Preparación:
Comenzamos separando las claras de las yemas. Montamos las claras a punto de nieve y reservamos.
Por otro lado batimos las yemas con el azúcar. Luego añadimos el yogur y batimos bien hasta que esté bien integrado. Es el turno de la maicena y la levadura tamizadas. Mezclamos bien todos los ingredientes y ahora incorporamos las claras con movimientos envolventes en varios pasos con la ayuda de una espátula. Nos va a quedar una masa suave y esponjosa que añadiremos a nuestro molde cubierto con papel vegetal en base y laterales.
Dejamos que el papel sobresalga un poco en el lateral ya que es probable que suba en el horneado.
Horneamos a 170 grados unos 40-45 minutos. Comprobamos que el palillo no manche y dejamos nuestra tarta en el horno una hora con la puerta entreabierta. Luego llevamos a la rejilla para que enfríe completamente.
Una vez fría llevamos a la nevera para su conservación. Decoramos con azúcar glass y fresas en el momento de servirla. Buen provecho!
¿Qué os parece el resultado? Es una tarta sencilla y de lo más rica os lo aseguro. Y tendréis ganas de repetir seguro. Lo veo ideal como un postre especial, diferente y además es muy versátil porque podéis decorarla como vosotros queráis. La esponjosidad y suavidad están garantizadas y además no lleva muchos ingredientes lo que resulta más fácil el realizarla y los pasos a seguir.
Os animo a que sorprendáis a alguien en estos días y hagamos de ése momento, algo especial .
Vuelvo muy pronto con más ideas y recetas especiales.
Un saludo muy dulce.
Maribel García 🍓🍓🍓





Comentarios
Publicar un comentario